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Hacienda Buena Vista

 
HACIENDA BUENA VISTA En 1833, doce años después de haber llegado de Venezuela a Puerto Rico, don Salvador De Vives fundó la Hacienda de la Buena Vista, en las 482 cuerdas de terreno que compró con sus ahorros, al norte de la entonces Villa de Ponce. Debido a lo escarpado del terreno, en lugar de dedicarlo al cultivo de la caña, el renglón agrícola más rentable en la época, optó por la siembra de frutos, entre estos: cacao, piñas, plátanos y ñame. Fue Carlos De Vives, el hijo de Don Salvador quien desarrolló el concepto de Hacienda al construir una casa de vivienda, almacén, un cuartel de es­clavos, la casa tostadora con su chimenea y un molino. En 1847, Carlos De Vives obtuvo permiso del Go­bernador Rafael de Aristegui, para utilizar las aguas del Río Cañas como fuer­za hidráulica para mover sus maquinarias, con el compromiso de devolverlas sin contaminar, al lecho del río. En 1853 añadió al sistema hidráulico de la Ha­cienda, una turbina que le facilitó suplir la amplia demanda de harina que provenía de la población, obteniendo grandes benefi­cios económicos. Tocó a Salvador De Vives, hijo de don Carlos y nieto de don Salvador, participar de los beneficios del auge del café; a esos fines instaló nueva maqui­naria, en el viejo molino de maíz, lo que facilitó participar del mercado con mucho éxito econó­mico. Pero no todo fue favorable al nieto de don Salvador De Vives ya que, la mano de obra esclava desapareció en 1873, con la abolición de la es­clavitud, lo que afectó la producción del café. A esto se sumó la destrucción de los plantíos, ocasionada por el huracán San Ciriaco, en 1899. Ante este panorama tan negativo la familia De Vives decidió, en 1904, dedicarse al cultivo de naran­jas dulces, cuya demanda era extraordinaria, para ese entonces. En el año 1950 el Gobierno de Puerto Rico expropió la mayor parte de los terre­nos de la Hacienda para repartirlos en parcelas. La Hacienda de la Buena Vista está ubicada en un bosque subtropical en el que abunda la vida silvestre. La vegetación autóctona, densa y di­versa, enriquecida por muchas plantas nuevas, sembradas durante los años de la colonización, es habitat de aves, tales como: el pájaro bobo, el san pedrito, el múcaro y el zumbador. Sus bosques están poblados de coquíes, cule­bras inofensivas, lagartijos, ciempiés y arañas. El visitante de la Hacienda de la Buena Vista pue­de constatar que se encuentra en una especie de laboratorio, que le permite apreciar la integra­ción del hombre con la naturaleza. HACIENDA BUENA VISTA (English version) In 1833, twelve years after arriving from Venezuela to Puerto Rico, Mr. Salvador De Vives founded the Hacienda Buena Vista in the 482 acres of land he bought with his savings, located at the north of the town of Ponce. Due to the rugged terrain, rather than devote to the cultivation of sugar cane, the most profitable agricultural line at the time, he opted for planting fruits, among them are: cocoa, pineapples, bananas and yams. Mr. Carlos De Vives, the son of Mr. Salvador, developed the concept of Ranch (Hacienda) when he built a dwelling house, a warehouse, brough slaves, built a toaster home with its fire place and a mill. In 1847, Carlos Vives obtained permission from Governor Rafael de Aristegui to use the waters of the River Cañas as hydraulic force to move their machinery with a commitment to return them uncontaminated to the riverbed. In 1853 he added to the hydraulic system of the Ranch (Hacienda), an advanced jet turbine that helps to meet the widespread demand for flour within the population, obtaining greater economic benefits. Mr. Salvador De Vives, son of Don Carlos and grandson of Don Salvador, participated in the benefits of the coffee boom; he installed new machinery in the old corn mill, which facilitated participate in the market with great economic success. It was not all favorable to the grandson of Don Salvador Vives, since slave labor disappeared in 1873, with the abolition of slavery, which affected coffee production. Then in 1899 the plantations were destroyed with Hurricane San Ciriaco, given this negative scenario the Vives family decided in 1904 devoted to the cultivation of sweet oranges for which demand was extraordinary. In 1950 the Government of Puerto Rico expropiated most of the grounds of the Ranch (Hacienda) to distribute plots. Hacienda Buena Vista is located in a subtropical forest where wildlife abounds. The native vegetation, dense and diverse, enriched by many new plants, sown during the years of colonization, is habitat of birds, such as the bobo bird, San Pedrito, the owl and the buzzer. Its forest are full of coquies, harmless snakes, lizards, spiders and centipedes. Visitors to the Hacienda Buena Vista feels like in a laboratory, which lets you see the integration of man and nature. Km 16.8, PR 123 Ponce, P.R. 00728 787-722-5882